9.12.11

| tristeza |

como verán estoy desaparecida.............

no hay letras, no hay con que................

no hay fotos...........................................

no puedo sacar, ni con que.................


estamos triste, nos visitó, lo que algunos han dado en llamar "sensación de inseguridad"

en estos momentos a uno le agarra el "consuelo del pavo": menos mal que no estaba, menos mal que no me hicieron nada, la saqué barata.

no me consuelan esas cosas; mi intimidad fue violentada, me generaron miedo, me vulneraron.

arrancamos de nuevo................ el miedo que nos visitó no podrá quedarse para siempre, ya empezamos a dejarte, continuar...........................................................................................................

entre las cosas que tomaron como propias, no importando nada, estaba compu + camara de fotos + anteojos + boludeces

este enero teniamos pensado hacer un curso corto de fotografía, ahora habrá que postergarlo.

si papa noel existiera, si aún trae regalos a treinteañeras, quisiera una cámara de fotos

nif nif nif  :(

3 comentarios:

  1. me imagino la sensación. bah, no me imagino, la conozco. hace 3 años me rapiñaron. me apuntó a la cabeza con un revólver mientras me pedía la cámara de fotos que no hacía un año había comprado con harto esfuerzo. tironeé un rato pero me cayó la ficha en algún momento de que tenía un revólver en el cuello y solté la correa. se llevó mi mp3 y me dejó el celular. una sensación de impotencia terrible,y de tristeza porque quería sacar fotos. estuve año y medio, casi dos, sin cámara. fue un tiempo raro, me lo tomé como un aprendizaje porque estaba muy conectada a la cámara. quizá si eso no hubiera pasado sería mucho mejor fotógrafa, pero sin dudas esa etapa de fotógrafa desarmada, como yo decía en ese momento, me ayudó a estar más presente en las cosas y vivirlas con mis ojos, sin necesitar tener la cámara entre el mundo y yo todo el tiempo. tampoco es que tuviera una fisura fotográfica y no presenciara las cosas, pero preferí tomármelo así. tenía muchas ganas de tomar clases y no podía, pues bueno, a aprender otras cosas. la verdad que no estuvo bueno pero me llevó a pensar muchas cosas y me tomé todo como lo que es, simplemente objetos que van y vienen y que aunque yo hubiera pagado por ellos no son más míos que de nadie. pensé mucho en el valor de las cosas y me di cuenta de que el valor de mi cámara antes de llegar a mis manos, como cuando me la arrebataron cpn violencia, también había sido la violencia, la violencia de quienes explotan a los mineros y las minas de donde se sacan los minerales para que funcionen nuestros aparatos electrónicos, la violencia de las empresas que explotan trabajadores que arman nuestros gadgets, la violencia de que en el 1er mundo con dos o tres sueldos puedas comprarla y acá en el 3ero tengamos que ahorrar un año o dos para poder finalmente tener una cámara. Qué sé yo, me hizo pensar todo eso, pensar que la cámara no era MIA, estaba ahí, haciendo su camino en el mundo, hoy estará sacándole fotos a unos planchas en un cantegril. No sé. Yo pude comprarme otra y la disfruto mucho, pero no dejo de pensar que aunque la haya pagado con mi sudor de todos los días, está teñida la violencia de este mundo y en última instancia tampoco me pertenece.


    Beso,
    renata

    http://perasduraznosavesfenix.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Hola Renata: coincido en lo que decis, las cosas no nos pertenecen, transitan.
    no me causa dolor esas pérdidas, sino la pérdida en mi confianza transitando el mundo, cariños. mari

    ResponderEliminar
  3. no te preocupes, ya la vas a recuperar. es un bajón que las cosas estén así :(

    ResponderEliminar